sábado, 14 de mayo de 2011

THAT'S LIFE.

Pongo la radio. Estoy a punto de dejar el ordenador y sus problemas. Por la ventana veo a la gente en el Paseo de Sant Joan dirigiéndose tranquilamente a casa. La tarde invita al paseo. Son las 18.24, y en la F.M. suena "Clara", Joan Baptista Humet. Una melodía romántica, nostálgica, habla de una derrota vital, una pérdida tristemente muy común en los ochenta. Es una voz cálida, me trae recuerdos de los quince o dieciseis años, de alguien con el que me divertía mucho... Ya casi no me acuerdo de aquel entonces. De lo que sí me acuerdo es de que fue una época feliz, intensa, me lo pasé todo lo bien que pude y me dejaron, y de que trabajé mucho también,... o no tanto, segun se mire. "Clara" es una melodía bella pero triste, aún así me parece un buen tema para ilustrar este comentario.

Mayo, tiempo revuelto, es un mes de balances en los deportes. En todas partes y disciplinas van acabando la temporada y unos ríen y otros no. La risa va por barrios. No obstante, el deporte español está de luto, falleció todo un caballero: Seve. De chaval recuerdo, estando de viaje en Inglaterra, el profundo impacto que causaban en la opinión pública británica las victorias del golfista de melena negra y sonrisa arrebatadora. Me sorprendía que un español, que causaba una admiración y seguimiento muy relativos en España, fuera todo un ídolo de masas en Inglaterra. Yo apenas había visto unos golpes suyos en algún resumen de informativos, mientras en las cadenas británicas veía retransmitir sin descanso todos sus recorridos por la hierba, hoyo por hoyo, sin dejarse ni uno. No es que fuera sólo su genio para ese deporte, se trataba de un superdotado, de un iluminado que  inventaba algo nuevo en cada jugada; era también su personalidad abierta, valerosa, amigable, todo un líder. Un hombre sencillo que descalbagó una displina destinada a las élites. Descanse en paz.

Otros ídolos del deporte parecen caer del caballo con estrépito. Gasol lo pasa mal, eliminan a los Lakers de forma contundente de las finales del oeste y curiosamente, se lleva él la mayor parte de los palos. Lejos parecen quedar los días en que el propio Obama hablaba de él como "el mejor hombre alto de la Liga". No hay piedad para los perdedores, sólo la victoria causa idolatría. A su amigo Nadal le ocurre otro tanto, apenas pierde un partido en Madrid y ya se afanan mucho a buscarle retiro. "Perder no es ningún drama", sentencia el mallorquín. "Seguiré siendo igual de feliz siendo el número dos". Qué razón tiene. Aunque él ya tiene experiencia en ese trance amargo. En el 2009, tras perder el liderato mundial por problemas físicos, muchos corrieron ya a anunciar su retirada del cetro mundial. Pero lo logró, se rehizo y volvió a ocupar el número uno. Dispone de todo el crédito para seguir creyendo en él. Gasol tiene un talante parecido, sabe como persona educada en el deporte que de la derrota se aprende más que de las victorias, que madura uno como deportista y como persona, y que cuando la victoria deje de acompañarle deberá estar preparado para asumirla con elegancia y humildad.

Y es que los grandes campeones saben igual ganar que perder, saben rehacerse no ya en la cancha sino en su vida personal, porque entre muchas cosas que enseña la práctica del deporte de competición, no es sólo intentar ganar, sino también rehacerse dignamente de la derrota, asumirla y seguir adelante. En la derrota siempre, y aunque no agrade, subsite un tiempo de reflexión y catarsis, ese reencontrarse que deberá conducirte a competir mejor de nuevo, en la cancha y en la vida. En esta sociedad de lo frívolo, lo efímero, lo superfluo, los ex-campeones gozan de poca leyenda ya. No dejo de pasmarme cuando determinados periodistas -que no son mayoría-, a la hora de juzgar deportistas en estado de forma temporalmente precario, los juzgan con mala baba como "ex-jugador", los liquidan con una crueldad inaudita, y hasta piden su retirada inmediata sin mayor motivo aparente que una mala racha. No saben que fuera del número uno, pueden haber grandes deportistas y desde luego, mejores seres humanos. Son casi siempre, esa clase de analistas -como les gusta llamarse ahora- que en su día ni siquiera hicieron deporte en el patio del colegio,-que tampoco era una obligación- y que luego pontifican sobre cosas que no conocen ni siquiera remotamente.


Son ya las 19 horas casi en el reloj de mi despacho. La locutora repite autor: J.B. Humet. Ahora suena algo más alegre: "Hay que vivir, amigo mio...".

(Mis mejores deseos para la buena gente de Lorca, que pronto recuperen la normalidad)

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo.
    Pero yo iria aun mas lejos y extrapolaria tu comentario a todos los ambitos de nuestra vida, el amor, la pareja, el exito profesional, y como no la politica, nuestras finanzas , las de nuestro circulo privado, y las grandes finanzas de este mundo...

    No podemos olvidar que el solo ver con gafas del dia de hoy y no tener interes en el mañana mas cercano, ni que decir del pasado mñana, ha provocado , junto con el egoismo mas brutal que ha conocido el capitalismo desde la revolucion industrial, las crisis mas bestia que conocemos.
    Nos utilizan y a su vez muchos de nosotros utilizamos a la gente como kleenex, y lo que hasta ayer era fantastico , de golpe cae de su pedestal, esperando a que pase el camion que se lleva a los tyrastos viejos....
    Me gustaria creer que tos estamos aprendiendo, y que este periodo, sea un preliminar a otro, en elq ue los valores mas cercanos al ser humano , acaban por triunfar, ¿ sueño ? , ¿idealismo ? Esperemos que no

    Un abrazo lleno de esperanza

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